Hay veces en la vida que un
mal momento o una mala racha acaba con todo lo que habías construido
años atrás, como un tornado que llega y arrasa con todo allá por
donde va. La vida en pareja da giros inesperados, y, como si de un
accidente se tratase, se lleva por delante a un montón de gente que
quieres, que alguna vez has deseado, y que por desgracia, nunca
volverá a creer en ti.
En esta situación los
amigos juegan siempre un papel importante en nuestras vidas, pero,
¿todos los amigos realizan las mismas funciones? Hay amigos para
salir de marcha, hay amigos para reír, amigos para llorar, pero
simplemente eso, amigos para cada cosa. Pero hay una pregunta que no
todos nos hacemos, ¿Existe el típico amigo que entienda las
rupturas? Por propia experiencia debo decir que no siempre se tienen
amigos para todo, los que una vez consideraste cuadrilla, se
convirtieron en conocidos, los que una vez consideraste amigos, se
vuelven enemigos.
Ya sea por el tiempo o por
las experiencias vividas, los amigos vienen y van, salen de nuestras
vidas como estrellas fugaces, y otros entran de verdad, hasta la
cocina. Tanto, que tocan, palpan y dejan huella en tu corazón, sabes
que nunca los olvidarás por que un cachito de ellos reside en tu
corazón. Por suerte estarán unos pocos kilómetros mas allá, y si
no hay suficientes kilómetros para definir, estarán cerquita tuyo,
en el fondo de tu corazón.





