Un día como otro cualquiera. Me levanto de la cama, me estiro, abro la persiana y corro la cortina en busca de los rayos del sol. Vaya, no hay rayos hoy, un día gris por lo que parece.
Enciendo la radio y ahí está, nuestra canción. Entra por mis oídos dispuesta a arrasar con todo lo que había construido estos dos meses en tu ausencia. Retumban en mi mente recuerdos. En mi corazón, palpitan crudos, desnudos, puros, profundos y a la vez dolorosos los sentimientos que un día construimos. Siento en mis venas el amor que te tenía, ese que me impedía decirte no, que me impedía pararte cuando me comías el alma poco a poco y me dejabas sin respiración.
No, no estoy curada, lo sé. Pero tarde o temprano tendré que hacerlo, sé que no vas a volver y que no seré yo la tonta y enamorada muñeca de trapo que manejarás. Quizás suene estúpido, pero hoy me gustaría ser tu marioneta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario