Hay veces en la vida que un mal momento o una mala racha acaba con todo lo que habías construido años atrás, como un tornado que llega y arrasa con todo allá por donde va. La vida da giros inesperados, y, como si de un accidente se tratase, se lleva por delante a un montón de gente que quieres, que alguna vez has deseado, y que por desgracia, nunca volverá a creer en ti.
Desde lo más profundo te digo que no te arrepientas de tus errores, todos nos equivocamos mil y una veces.
Y tal vez sean esos errores los que conformen nuestro destino, por que sin ellos ¿que daría forma a nuestras vidas?
Tal vez, si nunca nos desviáramos del rumbo fijado no seríamos quienes somos. Después de todo la vida es así, las estaciones cambian y también las ciudades y las personas entran y salen de nuestras vidas pero es un consuelo saber que aquellas a las que amamos siempre vivirán en nuestro corazón y, con un poco de suerte, a unos pocos kilómetros de distancia.
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