Bienvenidos a mi blog.

Espero que este blog os inspire. Esta hecho con todo el cariño del mundo. Gracias por visitarlo!

sábado, 21 de abril de 2012

La típica carta de despedida.



Cuando eres joven e inexperto, el amor resulta ser lo mas maravilloso del mundo, amas a la persona que está a tu lado, compartes secretos con ella, experimentas nuevas sensaciones, vamos, un camino de rosas en toda regla. De lo que no eres consciente es del daño que te puede hacer todo eso en un futuro no tan lejano.
A veces las personas maduran, y con ello cambian gustos, costumbres, manías y hasta de forma de ser. ¿Por que? ¿A caso las relaciones relativamente largas, deben tener un final feliz?

Es duro dejar a la persona que amas, sus costumbres, su olor, su numero de teléfono, todo. Y lo que de joven era un típico romance que acaba en tragedia y lágrimas, se convierte a lo largo de los años, en un amargo y seco adiós.
Y ahí estoy yo, a punto de empezar a dirigir mi propia vida, con mi futuro mas o menos encaminado, y con numerosas experiencias vitales a mis espaldas, pero eso no significa nada. Después de todo las rupturas de pareja son uno de los trabajos más duros en el entorno amoroso. ¿No debería tener algún mérito soportarlas? Si no es así, ¿como mantienes el tipo cuando no tienes tierra firme donde pisar?
Por que al final de una relación fracasada cuando solo se tienen dudas y tristeza, surge una pregunta, ¿De qué vale todo?

En estos momentos, cuando más necesitas el calor de un amigo, de alguien a quien le importas, las personas que te prometieron que iban a estar, ya no están... Pero no te puedes deshacer de ellas, como si fuesen unos zapatos preciosos que te encantan, pero que a la vez te hacen daño...
Por eso mira a tu alrededor y centra tu atención en todas esas personas que te sonríen y te tienden la mano. Son los faroles que alumbrarán tu camino, hacia unos días mejores, hacia una mejor persona, hacia un mejor yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario